



Sóc Mireia Cantero, biòloga per la Universitat de Còrdova i especialitzada en reproducció humana assistida per la Universitat de Múrcia. Actualment, estic especialitzant-me en genètica clínica, realitzant el Màster a la Universitat Tech. M'encanta estudiar per poder donar el millor als meus pacients, els embriòlegs no deixem de formar-nos mai.
La meva passió per l'embriologia arriba inesperadament però sembla que hi estava destinada. Un temps més tard, em van diagnosticar infertilitat i la meva experiència com a pacient de reproducció assistida, em va animar a fer el pas de poder acompanyar-vos i assessorar-vos en aquest camí tan dur.
Durante mis años de formación siempre había querido ser oncóloga infantil pero por cosas de la vida acabé en biología. Mi único pensamiento era encontrar la cura contra el cáncer. Durante 4 años trabajé mucho y estuve en un equipo de investigación donde vi como la investigación desgraciadamente no era mi futuro. La investigación en este país no se valora y hace que las grandes mentes nos abandonen.
En la búsqueda de cómo ayudar a las niñas que habían superado esta enfermedad llegó la reproducción asistida.
Cuando empecé a formarme en el campo descubrí que iba ayudar a miles de parejas ¿conocéis esa sensación de felicidad cuando llegas a un sitio y sabes que es tu sitio? Pues eso me pasó, cuando pise por primera vez un laboratorio de reproducción asistida.

Aquella experiencia confirmó que había encontrado mi lugar. Durante los años siguientes me formé como embrióloga clínica y tuve la oportunidad de acompañar a cientos de pacientes en uno de los momentos más importantes de sus vidas.
Cada tratamiento me enseñaba que detrás de cada informe, cada embrión y cada resultado existía una historia, unos miedos y una enorme ilusión. Comprendí que mi trabajo no consistía únicamente en interpretar datos científicos, sino también en ayudar a las personas a entender su proceso y tomar decisiones con tranquilidad.
Sin embargo, la vida volvió a sorprenderme.
Durante mi formación recibí el diagnóstico de un linfoma de Hodgkin y, de un día para otro, pasé de acompañar a pacientes a convertirme en una de ellas. Antes de comenzar el tratamiento tuve que enfrentarme a la preservación de mi fertilidad, viviendo en primera persona las dudas, el miedo y la incertidumbre que tantas veces había visto desde el otro lado.Fue entonces cuando entendí que la reproducción asistida no solo necesita ciencia y tecnología; también necesita empatía, tiempo y alguien que sea capaz de explicar cada paso con claridad.


Fue entonces cuando comprendí que existen muchas maneras de llegar a la maternidad, y que ninguna es más válida que otra. Lo verdaderamente importante es acompañar cada camino con respeto, información y esperanza.
De esa experiencia nació Embryoogirl, un espacio donde comparto información basada en evidencia científica, pero también un lugar donde poder expresar miedos, resolver dudas y sentirse comprendida. Un espacio libre de juicios, creado para acompañar a quienes están recorriendo este camino.
Fueron muchas de vosotras, mis propias pacientes y seguidoras, quienes me animasteis a dar un paso más y dedicarme a acompañar y asesorar de forma personalizada a personas y parejas que buscan entender mejor su fertilidad y tomar decisiones con confianza.

